
Una reciente investigación revelo que las imagenes, videos y audios capturados por los lentes inteligentes Ray-Ban Meta son revisados por humanos para entrenar sus sistemas de inteligencia artificial. Trabajadores en Kenia, contratados por Meta a través de la empresa Sama, afirman haber tenido acceso a material altamente sensible de los usuarios, incluyendo escenas íntimas, baños y datos bancarios. Expertos en privacidad advierten sobre los riesgos de estos dispositivos, mientras Meta defiende que sus términos de servicio permiten estas revisiones.